Fecha

jueves, 25 de agosto de 2011

Las ciencias avanzan que es una barbaridad.

Pues sí. Las ciencias avanzan que es una barbaridad, como diría Don Hilarión. Resulta que andaba yo detrás de un disco duro nuevo para mi portátil y me empecé a informar sobre una nueva forma de entender un disco duro que se llama SSD. Os comento. SSD corresponde a las siglas Solid-State Drive o en castellano unidad de estado sólido. Esto supone una gran diferencia con respecto a los discos duros tradicionales. Os pongo en antecedentes.


Los discos duros tradicionales, tal y como los entendemos en su interior, consisten en un conjunto de discos magnéticos situados uno encima de otro y un cabezal lector. Explicando muy por encima y poniendo un ejemplo. Imaginaos un disco de vinilo y un tocadiscos. El disco de vinilo contiene música, y cuando quieres escuchar música tú pones el disco que quieres en el plato, este plato hace girar al disco a una velocidad determinada y la aguja interpreta los surcos del vinilo y te lo traduce para tus oídos. Aquí es igual pero en tamaño reducido. Se sitúan varios platos o discos girando constantemente a una velocidad determinada, que es donde almacenas la información, y el cabezal lector hace la función de la aguja. Cuando yo quiero acceder a un contenido el lector se encargará de localizarlo y mostrármelo en pantalla. Espero que haya quedado bastante claro.

Ahora imaginaos que tenéis una memoria USB. Lo que ahora todos llamamos "pincho" o "pendrive". Así por encima no es más que un chip de memoria de más o menos capacidad  puesto en un circuito que tiene a su vez conectada una interfaz de comunicación de datos, en este caso el famoso USB. Imaginaos ahora que cogemos muchos de estos chips de memoria y los juntamos todos en un solo circuito y cambiamos la interfaz USB por la que usan actualmente los discos duros (SATA). Pues esto es un disco SSD.

Cada cual tiene sus ventajas y sus incovenientes, pero el avance de las tecnologías y el mercada acabará haciendo que se imponga el SSD por encima del tradicional. Básicamente porque ofrece un rendimiento muy superior al de los discos tradicionales. El acceso a la información es mucho más rápido y además no tienen partes mecánicas ya que tan solo son chips de memoria. Aunque al disco duro tradicional aún le quedan bastantes años de vida ya que actualmente ofrecen algo con lo que los SSD no pueden competir y no es otra cosa que el precio. A día de hoy en cualquier tienda de informática podrás encontrar un disco SSD de por ejemplo 96 GB por unos 100 euros y por ese precio puedes comprarte uno de 1,5 TB o el equivalente a 1500 GB, giga arriba giga abajo. Por lo tanto a los SSD aún les queda trabajo pendiente en ese aspecto. Pero bajo mi punto de vista considero que para ciertas tareas en las que se requiera celeridad (edición de fotos, vídeo o música. O simplemente juegos o el arranque del sistema) resultan un gasto asumible. Aparte huelga decir que si sois un poco quisquillosos con el tema de ruido o calor generado es más recomendado un SSD puesto que al no tener piezas mecánicas, no existe rozamiento y por tanto no se genera calor ni ruido.

Este es el entorno de pruebas. Super "pofesional"
Actualmente en el mercado existen multitud de soluciones en discos SSD, al ser una tecnología que está en continua evolución, y por tanto existe un gran intervalo de precios puesto que a la diferencia de tamaños de discos, se añade la diferencia de la velocidad de los chips de memoria que monten estos discos, lo cual hace que encarezca el producto. En la comparativa que os voy a mostrar el disco que he comprado es un Kingston SSDnow V+100  de 96 GB y las velocidades de lectura y escritura son de 230 y 180 MB/s respectivamente.

Y como a veces me aburro, pues he hecho un vídeo comparando el tiempo de arranque del sistema entre uno y otro. Así lo veis y juzgáis si merece la pena. A mí al menos sí me ha merecido la pena.




Nos vemos.

10 comentarios:

Proyecto de Escritora dijo...

Creo haberlo entendido mas o menos, (y no porque la clase haya estado mal explicada, es que me cuesta un poquitín pillarlo) pero vamos, con el video (ehh también haces videos de Ikea!! jaja) ya me ha quedado claro :)

Guti dijo...

Vale, perfecto. Y los que no tenemos prisa? Te ahorras 40 segundos, lo que tardas en ir al baño y volver.
De todas formas la velocidad de arranque depende de cuantos archivos se cargan al inicio del sistema, a veces se cargan archivos que no valen para nada.
El SSD será el futuro, pero como bien dices el SATA tiene muchos años de vida aún.

Toño dijo...

Buenas, Elena. Me alegro que te haya quedado claro. Aunque bueno para ti puede que no sea muy útil, pero se agradece el visionado.

Lo del vídeo IKEA pues... sí, pero es que no hay otra forma de comprobarlo jejeje.

Nos vemos :)

Toño dijo...

Hola Guti. El SATA tiene vida aún. Es el modo de almacinamiento masivo con mejor relación calidad/precio y eso es indiscutible.

Yo creo que de aquí a un par de años ya te empezarás a pensar si pillar un disco SSD o un HDD. Los precios siguen bajando y sí, los tradicionales también. Pero llega un punto en que tanto espacio es innecesario. Ese ansia de gigas que nos meten es bestial jejeje. Para que te hagas una idea en mi casa tengo una caja con 3 TB. El ordenador principal con 500 GB un disco externo de 3.5" de 500 GB y el ordenador del salón con 320 GB. Aparte de dos discos USB de 2,5" de 320 GB y 80 GB. Y ahora tengo otro disco SATA de 80GB al que le pondré una carcasa. Y el SSD de 96 GB. Parezco un enfermo de síndrome de Diógenes digital jejeje.

El caso es que al menos en mi caso no necesito tener ya más espacio (Para qué!!) y sí me apetece tener mejor rendimiento para el tema de juegos. Pensarás que tengo poca paciencia, pero yo lo veo como que los HDD no han evolucionado a la par que el resto de componentes de un ordenador (salvo por el tamaño que lo regalan como churros) y se han convertido en el cuello de botella de un ordenador actual. Bueno no es que lo diga yo, más bien los medios con mejores argumentos que mi vídeo casero jejeje.

Igual compensa tener uno de estos en cada ordenador, de no mucho tamaño, y luego tener discos tradicionales para almacenar información a lo bestia.

Nos vemos!

Princesa Ono dijo...

Ufff, qué mareo de término informáticos. Yo no entiendo nada, pero tampoco me importa mucho, la verdad! jejej. Pero te lo has currado con el video.
Lo que más me ha gustado es lo del síndrome de Diógenes digital!! Buen simil.

Toño dijo...

Bueno pues al menos eres honesta, Ono. No te importa un carajo y ya está jejeje. Aún así gracias por leerlo :P

Lo del síndrome de Diógenes digital es un termino que entre Phan y yo estamos acuñando jejeje

Besillos :)

Phant79 dijo...

Me ha parecido muy interesante tu post, ya sabes que me gusta aprender de estas cosas. Lo de Diógenes digital creo haberlo escuchado ya en algún programa o documental relacionado con las nuevas tecnologías.

Te propongo un nuevo post: cómo rootear tu móvil Android e instalar la última versión de cyanogenmod para HTC Desire ;)

Guti dijo...

Por cierto me he permitido recomendar este post en mi blog de informática.
Espero que no te importe.
Me anoto eso de "síndrome de Diógenes digital".

Toño dijo...

Ah estaba en un documental? No lo sé, Phant. A mí me salió el día que lo hablamos jejeje.

Lo de rootear ya veremos, creo que poco me falta para cyanogenmoddear el galaxy :P

Nos vemos!

Toño dijo...

No me importa en absoluto, Guti.

De hecho te doy las gracias por difundirlo voluntariamente jeje.

Lo del Síndrome de Diógenes digital es algo que se puede resumir en una palabra. Ansia.

Nos vemos!